IDEARIO DE LOS VOLUNTARIOS DEL CERRO DE LOS ÁNGELES

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Origen [subir]
Voluntarios del Cerro de los Ángeles es un grupo de laicos sin ánimo de lucro que se constituyó con motivo del Centenario de la Consagración de España al Corazón de Jesús, al comienzo del Año Jubilar concedido por el Papa Francisco desde el 2 de diciembre de 2018 hasta el 24 de noviembre de 2019.
Desde su inicio colabora en la misión de la Iglesia católica en el Santuario del Cerro de los Ángeles (Getafe, Madrid), prolongando así la tarea que durante décadas realizaron otros grupos como la compañía de obreras del Cerro de los Ángeles.
Misión [subir]
Ayudar a la Diócesis de Getafe en la tarea que desarrolla de difundir la espiritualidad del Corazón de Cristo, y para ello: acoger, acompañar y guiar grupos de peregrinos, enseñar el Cerro de los Ángeles, promocionarlo y darlo a conocer, contribuir al desarrollo de las celebraciones litúrgicas y comprometerse en las tareas caritativas o logísticas que sean necesarias.
Visión [subir]
– Contribuir a que se cumpla el deseo mostrado por el Señor a santa Maravillas de Jesús: que el Cerro de los Ángeles sea un lugar de gracia para muchas personas.
– Dar a conocer con palabras y publicaciones el amor de Dios, que se nos ha revelado plenamente en el Corazón de Cristo.
– Irradiar con nuestra vida este amor del Corazón de Jesucristo, con cariño y alegría hacia nuestros prójimos.
Valores [subir]
– Comunión: colaborar entre nosotros con unidad profunda, caridad, lealtad, con humildad y sin estridencias.
– Alegría: atender las tareas con ilusión y entusiasmo, siendo positivos en nuestras conversaciones y en el trato.
– Compromiso: Con la Iglesia a la que servimos y con las personas a las que acompañamos.
– Cercanía: tratando de descubrir en cada peregrino o visitante un hijo amado de Dios.
– Celo apostólico: la meta última de nuestra tarea es la extensión del Reino de Cristo, y por eso ofreceremos cada tarea para la mayor gloria de Dios y salvación de las almas.
– Entrega: poner al servicio de los demás lo mejor de nosotros mismos, acoger a las personas necesitadas sin importar su edad, sexo, raza, religión, procedencia y cultura.