Los reclusos se suman a la celebración del Año Jubilar

Un grupo de internos de los centros penitenciarios que hay en municipios comprendidos en la Diócesis de Getafe se ha podido sumar a la celebración del Centenario de la Consagración de España al Sagrado Corazón saliendo de la cárcel para peregrinar hasta el Cerro de los Ángeles para ganar así su indulgencia plenaria.

Un centenar de reclusos, junto a algunos familiares y a voluntarios de la Delegación de Pastoral Penitenciaria de la Diócesis de Getafe, marcharon el pasado 6 de abril desde Perales del Río hasta el Santuario del Sagrado Corazón en busca del Jubileo.

Junto a ellos iba también el obispo Mons. Ginés García Beltrán, que les animó a no perder nunca la esperanza y a dejarse amar por Cristo, así como el sacerdote Pablo Morata, delegado diocesano del área de pastoral penitenciaria.

El recorrido partió de la Parroquia Santos Justo y Pastor, en el barrio getafense de Perales del Río, y a pie cubrieron los aproximadamente cinco kilómetros que separan este lugar del Santuario del Sagrado Corazón.

Antes de empezar el camino, D. Ginés invitó a los peregrinos a interpretar su vida y su historia a la luz del amor de Cristo, “que murió por todos nosotros para abrirnos a la vida eterna”.

El obispo pidió a los reclusos observar la figura del Sagrado Corazón que preside la iglesia de Perales del Río. “Aquí veis un Corazón abierto, que os acoge, que os ama”, les dijo, invitándoles a tomar ejemplo de su entrega.

“Lo único que puede salvar al hombre, lo único que puede salvar a la sociedad, es el amor. Ni el dinero, ni el placer ni el poder. Hoy vais a vivir la experiencia de un hombre que nos amó hasta entregar la vida por nosotros”, insistió el pastor diocesano.

Después de estas palabras, los reclusos se pusieron en camino hacia el Santuario del Cerro de los Ángeles, donde pasaron por la Puerta Santa y vivieron una intensa jornada jubilar en la que reflexionaron y rezaron sobre su vida a la luz del Evangelio y teniendo como centro la celebración del Centenario de la Consagración de España al Corazón de Jesús.

Deja un comentario