3.PV_01-01-2021

“Cuida tú de mi honra y de mis cosas y mi Corazón cuidará de ti y de las tuyas” (el Corazón de Jesús al Beato Bernardo de Hoyos) 

“Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua” (Juan 19, 32-34)

Hoy comenzamos un nuevo año. Y hoy también concluimos la Octava de Navidad. Este Niño que nos ha nacido, que es la Luz del mundo, es el mismo que abrirá de par en par su Costado en la cruz por tu salvación, por mi salvación. ¿Realmente dejo que su Luz invada todas las sombras oscuras de mi vida? ¿Dejo a Dios ser Dios? ¿O este nuevo año voy a seguir como siempre…?

Te entrego mi corazón, Señor. Dame la Gracia de pertenecerte totalmente, de no reservarme nada de mi vida. De escuchar también en mí tu petición al Beato Bernardo de Hoyos y así entregarte todo lo que soy, lo que tengo, lo que vivo… viviendo para Ti y todas tus cosas. Que cada latido de mi corazón, que cada respiración, que cada mirada… todo, todo… sea tuyo y solo tuyo en este año… abandonándome con confianza a los cuidados de tu dulce Corazón.

JESÚS, MANSO Y HUMILDE DE CORAZÓN, HAZ MI CORAZÓN SEMEJANTE AL TUYO.