PV_06-11-2020

“Corazón de amor, en ti pongo toda mi confianza, pues aunque todo lo temo de mi debilidad, todo lo espero de tu bondad. Consume, pues, en mí todo lo que pueda desagradarte o resistirte. Que Tu amor se imprima tan profundamente en mi corazón que no pueda jamás olvidarte, ni verme separada de ti.” (Sta. Margarita Mª de Alacoque) 

A partir de la primera revelación, Santa Margarita sufriría todos los primeros viernes de mes, hasta su muerte, la experiencia mística de la llaga del Costado de Jesús.

Los viernes recordamos que tu hermoso Corazón fue abierto por la lanza del soldado. Y es el día en que Tú descubrías a Sta. Margarita los secretos de tu amable Corazón. Y yo, Señor, ¿viviré de cálculos? ¿Contaré solo hasta 9 o acudiré todos los primeros viernes a Ti?

Señor, hago mías estas palabras de la primera consagración a tu Divino Corazón que escribió santa Margarita. Sí, señor, pongo en Ti toda mi confianza. Que tu Amor se imprima tan profundamente en mi corazón que ya no haga nada ni viva nada sino solo por amor a Ti y para tu Gloria, reparando así las heridas de tu Amante Corazón. Apaga la sed que tengo de tu Amor, Señor. Solo Tú puedes saciarme y solo yo puedo saciar la sed ardiente que tienes de mi amor.

JESÚS, MANSO Y HUMILDE DE CORAZÓN, HAZ MI CORAZÓN SEMEJANTE AL TUYO.